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14 ene 2015

¿Cómo llamar al liberalismo?

Me dice un amigo que por qué no hablamos de relativismo en vez de liberalismo cuando critiquemos cosas como la deriva pepera de 13tv o la COPE. 

Le he respondido con esta pregunta:

¿Y cómo llamamos entonces a esa doctrina política que desembarcó en España hace doscientos años, que provocó varias guerras civiles, que se hizo con el poder gracias a la masonería y al apoyo de Inglaterra y Francia, que acabó con la mayoría de las instituciones que hacían de Las Españas una sociedad católica, que provocó la disgregación de todos los reinos y virreynatos de la Monarquía Católica, que provocó la militarización de la política, el individualismo, la destrucción paulatina de la familia, la degradación de las costumbres, que adulteró la antigua institución de la monarquía convirtiéndola en una marioneta, que trajo la pérdida de los fueros y el centralismo y luego, por reacción, el separatismo, que convirtió a España en una colonia económica y cultural de otros países...? Podría seguir un rato más. 

Los políticos responsables de todo esto, a quienes hay que reconocer una actuación coherente en su conjunto, deben ser denominados de alguna forma y esa forma es a lo que los carlistas, durante tres siglos, hemos llamado "liberalismo". La palabra "relativismo" no sirve porque el relativismo es solamente una pequeña parte o consecuencia del liberalismo que, al renegar de los compromisos considera que todos los vínculos y creencias son relativos. Que ahora se hayan puesto de moda otras acepciones del término liberal o incluso que en el 36 tuviéramos que pactar con los liberales para defendernos de su hijo legítimo que es el socialismo no cambia las cosas. Para hacernos entender siempre habrá un momento en el que habrá que explicar las cosas. Quien no lo entienda preguntará y eso será una ocasión para explicarnos. 

Es cierto que no podemos repetir las etiquetas sin ton ni son, que conviene hacer con ellas una revisión permanente y procurar siempre que se nos entienda. Ojalá que llegara un día en que la gente entendiera la palabra "liberal" como la entendía Lope de Vega, en el sentido de "generoso" pero no parece que vayan por ahí los tiros. Algunos pueden tener la ilusión de que la palabra "liberal" se pueda salvar por utilizarla como defensa frente al estado socialista totalitario. Yo creo que eso es solo un espejismo. El verdadero futuro del liberalismo, entendido en toda su plenitud y radicalidad, está en la total degradación de las costumbres y por ahí van cosas tan feas como lo de las "parejas liberales".

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